Historia de la Raza
Entre los años 1834 y 1894 vivió un hombre llamado Karl Friedrich Louis
Dobermann, en la ciudad de Apolda, estado de Thüringia, al sur de
Alemania. Louis Dobermann tuvo diferente oficios: como vigilante
nocturno, recaudador de impuestos y también encargado municipal de
recoger los animales abandonados y/o vagabundos.
En 1880, comenzó a desarrollar la idea de crear un perro guardián que lo
protegiera y defendiera. Dobermann no pretendía de sus perros otra
función que la de guardia y protección, por lo cual no reparó en los
aspectos estéticos, lo que le permitió constituir una raza de fortaleza
y de carácter como ninguna otra.
La raza Dobermann es en Alemania la única
en llevar el nombre de su primer criador conocido.
Para la crianza, él apareó perros
especialmente mordedores del refugio canino. Los "perros de carnicero"
jugaron el papel más importante en la formación de la raza Dobermann,
que en aquellos tiempos ya eran vistos como una raza en sí. Dichos
perros eran del tipo de los precursores del Rottweiler actual,
mezclados con un tipo de perro Pastor de color negro con marcas
rojo‑óxido que era común en la región de Turingia. Con éstas mezclas,
Dobermann inició su criadero en los años 70 del siglo pasado.
De ésta manera, el obtuvo "su raza" de
perros de utilidad, de hogar y ranchos, que no eran sólo vigilantes,
sino también muy apegados al hombre. Se le utilizaba mucho como perro
de protección y para la policía. Su amplia utilidad en el Servicio
Policiaco le dio en aquel tiempo el nombre de "perro gendarme". En la
cacería se le utilizaba principalmente para el exterminio de las
alimañas.
Por todas las condiciones anteriormente
expuestas, era caso obvio que el Dobermann se reconociera oficialmente
como perro policía al principio de éste siglo.
Otto Goeller fue uno de los primeros
criadores de Dobermann y es obra suya la fijación de la raza y el origen
de la misma tal como ahora la conocemos. A través de si crianza
sistemática y su intenso interés por la raza, hizo mucho por estabilizar
sus características, logrando un perro de gran elegancia, potencia y
resistencia.
La crianza del Dobermann dio como resultado
un perro mediano, con una estructura fuerte y musculosa, que a pesar de
toda su sustancia permite reconocer elegancia y nobleza. Es idóneo como
perro de compañía, protección y utilidad. Es apreciado por su clase y
elegancia; adiestrable con facilidad se convierte en un especial
defensor de su amo y su casa y no resulta para nada raro ver a un
Dobermann vencedor absoluto entre todas las razas, en muchas de las
exposiciones de estructura y belleza.
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